LIDERAR A LA TOTALIDAD DE LA PERSONA


Por ___

Liderar a la totalidad de la persona es un principio fundamental del liderazgo humanista y de hecho es la esencia de la filosofía Teal.

Implica reconocer que no podemos separar la dimensión profesional de la personal. Cuando un colaborador entra por la puerta de la oficina, no deja en casa su estrés, sus sueños, sus preocupaciones familiares o su propósito personal.

¿Qué implicaciones tiene liderar a la totalidad de la persona?

Liderar a la totalidad de la persona significa crear las condiciones en la organización y desarrollar una cultura del liderazgo que se responsabilice de, no solo de las manos que trabajan, sino también de la mente, el corazón y el espíritu de las personas que forman parte de la organización. Vamos a ver a que me estoy refiriendo con esto:

1. En cuanto a la Mente (crecimiento y aprendizaje)

Enfoque: Desarrollar la capacidad intelectual y la maestría profesional.

Implica: Proporcionar desafíos significativos, autonomía para tomar decisiones y el presupuesto y tiempo para la formación continua.

2. Respecto al Corazón (emociones y conexión)

Enfoque: Fomentar la conexión emocional, la pertenencia y la seguridad psicológica.

Implica: Crear una cultura donde el feedback sea empático, donde se permita la vulnerabilidad y donde las emociones sean vistas como información, no como debilidades.

3. En cuanto al Espíritu (propósito y sentido)

Enfoque: Conectar el trabajo diario con un propósito más amplio que trascienda el salario.

Implica: Articular claramente el Propósito de la organización y ayudar a cada empleado a ver cómo su rol individual contribuye a ese fin. Esto da sentido al esfuerzo y alimenta la motivación intrínseca.

4. Respecto al Cuerpo (bienestar y salud)

Enfoque: Reconocer que la salud física es la base de la capacidad de rendimiento.

Implica: Promover políticas de bienestar reales, flexibilidad horaria para equilibrar la vida personal, respeto por el tiempo de descanso y crear entornos de trabajo ergonómicos y saludables.

Por que liderar es dejar de gestionar roles para empezar a cultivar la plenitud de las personas; es crear las condiciones para que estas puedan liberar su potencial, su pasión y su productividad.