LUP: tecnología accesible que facilita la lectura de las personas con visión reducida

La inteligencia artificial y la visión computacional se combinan en un dispositivo, desarrollado por la startup vasca, que hace del texto voz de un modo sencillo e inmediato.

LUP diseña herramientas tecnológicas orientadas a que personas con baja visión o con dificultades de lectura puedan acceder a textos de manera independiente. La firma ha desarrollado un dispositivo capaz de convertir texto impreso en audio en pocos segundos, sin requerir conocimientos técnicos previos ni conexión a internet.

La empresa surge en el ámbito de la Universidad de Mondragón con la finalidad de utilizar la tecnología para responder a desafíos con impacto social. Después de estudiar las barreras que encuentran las personas con discapacidad visual para acceder a la lectura, el equipo detectó la necesidad de crear una solución más accesible, práctica y sencilla. Según Eneko Calvo, cofundador y CTO de LUP, desde el inicio buscaron crear una herramienta que permitiera recuperar la autonomía lectora sin complicaciones ni obstáculos tecnológicos.

Tecnología que hace la lectura más accesible

La propuesta de LUP consiste en hacer que la lectura sea más accesible para cualquier persona a través de una experiencia de uso intuitiva. Su dispositivo integra visión computacional, reconocimiento óptico de caracteres e inteligencia artificial para analizar textos y transformarlos en sonido en tiempo real. Apurva San Juan, co-fundadora, destaca que su tecnología permite conectar de manera ágil y accesible el entorno físico con el digital, mediante un uso especialmente simple.

El sistema puede leer desde documentos habituales hasta etiquetas, cartas u otros textos cotidianos, facilitando así una mayor independencia en la vida diaria. Asimismo, la compañía ha creado un ecosistema que combina el dispositivo físico con soluciones digitales, ampliando sus posibles aplicaciones.

LUP tiene un impacto destacado en el ámbito de la salud visual, donde colabora con ópticas como canal de distribución y prescripción. También está presente en entornos públicos y sociales como bibliotecas, centros de día y entidades que trabajan con personas mayores o con discapacidad visual. “Muchos usuarios recuperan la capacidad de leer por sí mismos, lo que mejora su calidad de vida y su independencia”, afirma Calvo. 

Uno de los principales retos de la compañía ha sido transformar un prototipo en un producto comercial escalable. Este proceso ha requerido avanzar en la industrialización del dispositivo, optimizar costes y desarrollar una cadena de producción eficiente. “El paso a la fabricación a escala ha sido clave para poder crecer y llevar la tecnología a más personas”, explica Calvo. 

Entre sus hitos, LUP destaca su implantación en más de 90 bibliotecas públicas y su presencia en más de 250 ópticas en España. Estos avances validan tanto la utilidad del producto como su encaje en diferentes entornos. 

LUP: tecnología accesible que facilita la lectura de las personas con visión reducida