Cuatro claves para el nuevo año. La Economía en el Estado encara 2026 con un crecimiento sólido pero más moderado, apoyado en la fortaleza del empleo, el turismo y las exportaciones, aunque con riesgos claros por la desaceleración europea y las tensiones geopolíticas.
Así se desprende de las últimas claves difundidas por el servicio de estudios de CaixaBank, que dibujan un escenario de expansión resistente, pero lejos de los ritmos excepcionales de la pospandemia.
Crecimiento y ciclo económico
-
El PIB español continuará creciendo por encima de la media de la eurozona, gracias al dinamismo del consumo interno y a la buena marcha del sector servicios, especialmente el turístico.
-
Las previsiones apuntan a un avance del producto que se modera respecto a años anteriores, en línea con un entorno internacional de menor impulso y con condiciones financieras todavía exigentes.
Mercado laboral y consumo
-
El empleo seguirá mostrando un comportamiento favorable, con una tasa de afiliación elevada y una creación de puestos de trabajo que sostiene la renta de los hogares.
-
Este soporte laboral, unido a una inflación más contenida, permite mantener un consumo privado relativamente robusto, aunque con más prudencia en las decisiones de gasto frente al encarecimiento de la financiación.
Inflación y política monetaria
-
La inflación se mantiene en una senda de descenso gradual, acercándose al objetivo del banco central, lo que reduce la pérdida de poder adquisitivo acumulada en los últimos años.
-
En este contexto, el Banco Central Europeo mantiene los tipos en niveles restrictivos pero estables, a la espera de una confirmación duradera de la moderación de precios antes de plantear recortes más profundos.
Sectores tractores: turismo y exportaciones
-
El turismo continúa siendo uno de los grandes motores, con fuertes registros de llegadas y pernoctaciones que contribuyen significativamente al crecimiento del PIB y al empleo en servicios.
-
Las exportaciones de bienes y servicios se benefician de la competitividad de la economía española, aunque acusan la debilidad de algunos socios europeos clave, lo que introduce un elemento de vulnerabilidad en el escenario.
Riesgos y retos para 2026
-
Entre los principales riesgos destacan una posible desaceleración mayor en la eurozona, la persistencia de focos de tensión geopolítica y la incertidumbre sobre la velocidad a la que se normalizará la política monetaria.
-
El informe subraya la necesidad de avanzar en inversiones productivas, mejora de la productividad y ejecución eficaz de los fondos europeos para consolidar un crecimiento sostenible y reducir desequilibrios estructurales.
+Información: caixabankresearch.com
































































































