La firma desarrolla sistemas de apoyo al traslado pensados para hacer más seguras las transferencias en hospitales, residencias y viviendas particulares.
Carima trabaja en el diseño de soluciones orientadas a mejorar el movimiento cotidiano de personas con movilidad limitada. Su actividad se centra en la creación, fabricación e instalación de sistemas que ayudan a realizar desplazamientos y transferencias con mayor seguridad, reduciendo riesgos y mejorando la experiencia tanto de la persona usuaria como del personal cuidador o familiar que la acompaña.
La compañía guipuzcoana está integrada por un equipo de 15 profesionales procedentes de ámbitos técnicos y sociosanitarios. Además, forma parte de Qinera Group, un grupo especializado en accesibilidad, autonomía personal y bienestar. Esta doble dimensión, tecnológica y asistencial, permite a Carima adaptar sus propuestas a contextos muy diferentes, desde centros sanitarios hasta hogares particulares. Como señala Jabi Odriozola, fundador y director comercial de Carima Technology, la prioridad de la empresa es hacer que cada transferencia se realice de forma segura, confortable y respetuosa, al tiempo que se reduce la carga física de quienes intervienen en el cuidado.
Innovación aplicada al cuidado y a la mejora de la vida diaria
Carima nace a partir de una necesidad real detectada en el ámbito de la movilidad asistida. Tras años de experiencia en la instalación de grúas de techo, su equipo identificó las dificultades que afrontan tanto las personas con movilidad reducida como los profesionales en tareas cotidianas. “Había que dar un paso más y desarrollar soluciones que hicieran posible un traslado continuo, fluido y sin barreras”, señala Odriozola.
La empresa ha desarrollado sistemas de grúas de techo que permiten trasladar a una persona en un único movimiento continuo entre diferentes puntos, como la cama, el baño o la silla de ruedas. Estas soluciones se adaptan a cada espacio y se integran de forma discreta, lo que facilita su uso en hospitales, residencias o viviendas.
Además, Carima ofrece sistemas personalizados que se diseñan en función de las necesidades del entorno y de las personas usuarias. Este enfoque permite mejorar la eficiencia en los cuidados y reducir riesgos asociados a las transferencias manuales. “Nuestros sistemas permiten realizar traslados más seguros, cómodos y eficientes, tanto para usuarios como para profesionales”, afirma Odriozola.
La compañía tiene un impacto destacado en hospitales, residencias y viviendas, donde sus soluciones contribuyen a mejorar la calidad del cuidado. También colabora en proyectos de accesibilidad en espacios educativos y turísticos, lo que amplía el alcance de su actividad.
Entre sus proyectos, Carima destaca instalaciones en residencias, hospitales o espacios adaptados, donde sus sistemas han permitido mejorar los tiempos de atención, reducir el esfuerzo físico del personal y aumentar la autonomía de los usuarios. Estos resultados se traducen en una mejora directa de la calidad de vida y en una mayor seguridad en los cuidados.
El diseño, la ingeniería y la personalización desempeñan un papel clave en el desarrollo de sus soluciones. La empresa ofrece asesoramiento técnico, formación a profesionales y servicios de mantenimiento, lo que garantiza el correcto funcionamiento de cada instalación.
El sector de la accesibilidad afronta retos como la mejora de las condiciones laborales del personal asistencial o la necesidad de ofrecer cuidados más seguros y eficientes. Las soluciones de Carima contribuyen a reducir accidentes laborales, optimizar recursos y mejorar la experiencia tanto de usuarios como de profesionales. “El uso de sistemas de transferencia adecuados reduce el esfuerzo físico y mejora la calidad del cuidado”, explica Odriozola.













































































































