Los 27 solicitan a la Comisión Europea acelerar la creación de la Macrorregión Atlántica

Pradales Paris Euskadi Globala

La Macrorregión Atlántica se ha consolidado recientemente como un nuevo marco de cooperación territorial dentro de la Unión Europea, impulsado especialmente por las Regiones y Gobiernos de la fachada atlántica de cuatro Estados: Francia, Portugal, Irlanda y los Gobiernos del Norte de España; en el futuro, también podrían incorporarse territorios del Reino Unido y Canadá con el objetivo de impulsar la colaboración transfronteriza.

Esta iniciativa persigue dotar al Atlántico de una voz política más relevante en la UE y de una estrategia específica para afrontar retos compartidos, como son la transición energética, el cambio climático, el transporte y la competitividad económica.

El especial interés del País Vasco

Euskadi se ha situado entre los territorios más comprometidos con la creación de la Macrorregión Atlántica, tanto desde el Gobierno Vasco como desde su propio tejido económico e institucional. El Lehendakari Imanol Pradales, que preside la Comisión del Arco Atlántico durante el periodo 2025 y 2026, ha defendido esta macrorregión como un instrumento clave para reforzar la cohesión territorial, mejorar la conectividad y posicionar el espacio Atlántico como motor de la transformación verde y digital en Europa.

Instituciones vascas, la delegación de Euskadi ante la UE, organizaciones socioempresariales, o las Cámaras de Comercio entre otras entidades, han promovido activamente el proyecto, destacando que permitirá ganar visibilidad, crear nuevas oportunidades económicas y aumentar la influencia política de las regiones atlánticas. Para Euskadi, la Macrorregión Atlántica es también una oportunidad de consolidar su proyección europea en ámbitos como la industria energética, la innovación tecnológica y las infraestructuras de transporte transfronterizo.

La Macrorregión Atlántica en la UE

Surge como evolución de la llamada ‘Estrategia Marítima Atlántica’ de la UE, con el objetivo de pasar de una mera coordinación sectorial a una auténtica estrategia macrorregional con gobernanza multinivel. Las regiones atlánticas que la integran pretenden así ganar influencia en las instituciones europeas y acceder a financiación específica para proyectos estratégicos compartidos en materias de energía marítima, pesca, transporte y protección del medio ambiente., entre otras.

Las y los jefes de Estado y de Gobierno de la UE, han solicitado a la Comisión Europea que desarrolle, como tarde en junio de 2027, la estrategia para impulsar esta nueva macrorregión. Este respaldo político de máximo nivel, convierte a la Macrorregión Atlántica en una prioridad emergente de la Agenda Europea, al tiempo que consolida el trabajo previo realizado por gobiernos estatales, regiones y redes atlánticas de ciudades, cámaras de comercio y universidades.

Desde Lehendakaritza, la presidencia del Gobierno Vasco, se siente un «prudente optimismo». La posibilidad de que líderes de la UE acuerden solicitar a la Comisión Europea la ágil creación de esta macrorregión «es una noticia de gran relevancia para Euskadi».

Este proyecto «permitiría reforzar la voz de Euskadi en Europa y defender mejor nuestros intereses en ámbitos clave» como la nueva industria y la reindustrialización, la energía, la conectividad, las infraestructuras, «o la posición del eje atlántico en las políticas europeas».

Comisión Europea. Europa. Unión Europea
Reunión de Jefaturas de Estado y alcance político

En el Consejo Europeo en el que se abordó la cuestión atlántica, los líderes de la UE dieron un paso clave al reconocer la necesidad de una estrategia macrorregional para este espacio. La decisión se interpreta como un mandato para que Bruselas articule un marco integrado que refuerce las conexiones ferroviarias, eléctricas, gasísticas y de hidrógeno entre el Atlántico y el resto de Europa, con el fin de acelerar la transición verde y mejorar la resiliencia económica.

Esta reunión de Responsables de Estado y de Gobierno, también sirvió para visibilizar el papel activo de los Estados promotores —España, Francia, Portugal e Irlanda— y para poner en valor el trabajo acumulado de la Comisión del Arco Atlántico y de las redes socioeconómicas del territorio. El respaldo europeo abre la puerta a orientar fondos y programas hacia proyectos emblemáticos atlánticos, lo que refuerza la importancia estratégica de esta macrorregión dentro de la política de cohesión de la UE.

Otras macrorregiones de la UE

La Macrorregión Atlántica se inspira en modelos previos de cooperación ya consolidados en Europa, donde existen cuatro macrorregiones reconocidas por la UE.

Una de las referencias principales es la macrorregión alpina, EUSALP, que agrupa territorios de varios Estados en torno a los Alpes y que ha desarrollado una gobernanza multinivel para gestionar retos comunes como el transporte, el turismo sostenible o la protección ambiental.

Además de la macrorregión alpina, la UE cuenta con estrategias macrorregionales para el mar Báltico, el Danubio y la región Adriático-Jónica, que abordan cuestiones como la calidad del agua, la conectividad, la seguridad energética y el desarrollo económico regional. En todos los casos, las macrorregiones funcionan como marcos políticos integrados que coordinan recursos europeos y nacionales, sin crear nuevas estructuras administrativas, y que sirven ahora de modelo para el diseño de la futura Macrorregión Atlántica.

Imanol Pradales, Iñigo Urkullu

El impulso del Lehendakari Urkullu a la iniciativa

El ex-Lehendakari Iñigo Urkullu, ha tenido un papel clave en el impulso político e institucional de la Macrorregión Atlántica, primeramente durante la etapa en que presidió el Gobierno Vasco y, posteriormente, como presidente de la recientemente creada Fundación eAtlantic.

Su trabajo ha facilitado poder articular una red de instituciones, entidades y empresas que han situado la creación de la macrorregión en la agenda europea.​ A lo largo de su mandato, 2012–2024, Urkullu defendió reiteradamente la necesidad de una Macrorregión Atlántica como herramienta fundamental para que las regiones pudieran influir en las decisiones de la UE. Desde la presidencia de la Comisión del Arco Atlántico, utilizó ese foro para reclamar un “espacio atlántico fuerte” capaz de afrontar conjuntamente diferentes retos y, de manera especial, las redes de transporte, las fuentes de energía, la innovación y la eficiente gestión del cambio climático.

En diferentes intervenciones públicas, vinculó la macrorregión con la cohesión territorial y con la idea de que el Atlántico no quedara relegado a la periferia frente a otros ejes como el mediterráneo o el centroeuropeo. Así, contribuyó a dotar al proyecto de un relato político europeísta y de largo plazo, más allá de los intereses de una sola comunidad autónoma.

Creación y liderazgo de eAtlantic

Tras su paso por Lehendakaritza, Iñigo Urkullu asumió la presidencia de la Fundación eAtlantic, presentada como un grupo de influencia dedicado a lograr la aprobación de la Macrorregión Atlántica por parte de la UE. Esta fundación cuenta en su patronato a grandes empresas como BBVA, Iberdrola, Kutxabank o Petronor, además de las universidades vascas, las cámaras de comercio y otras entidades del Arco Atlántico.

Desde eAtlantic, Urkullu ha definido como misión alinear inversiones con la agenda europea, reducir el déficit de innovación y reforzar las interconexiones energéticas y de transporte para integrar la fachada atlántica en el Mercado Único Europeo. El objetivo declarado es impulsar la prosperidad de este espacio geográfico y asegurar que la Macrorregión Atlántica tenga voz propia ante las instituciones comunitarias.

Construcción de alianzas atlánticas

Otro rasgo central de su papel ha sido la capacidad para tejer alianzas entre gobiernos regionales y actores económicos del Atlántico. Ya desde finales de los años 80, regiones del norte de Portugal, Galicia, Asturias, Cantabria, Burgos, Navarra, Euskadi y Aquitania trabajaban en la idea de una macrorregión; eAtlantic recoge y actualiza ese legado, coordinado ahora bajo el liderazgo de Urkullu.

De un tiempo a esta parte, se han multiplicado las reuniones con gobiernos como el de Canarias o el de Asturias, con el fin de sumar apoyos a la estrategia atlántica y explorar proyectos tractores de escala macrorregional. Estas conversaciones buscan consolidar una gobernanza compartida y una posición común ante Bruselas, reforzando el peso colectivo de la fachada atlántica.

Definición del relato atlántico-europeísta

Iñigo Urkullu también ha desempeñado un papel importante en la elaboración del relato político y económico que acompaña al nacimiento de la macrorregión: “El futuro de Europa también se juega en el Atlántico” y, ha reiterado la necesidad de una nueva narrativa de crecimiento sostenible, inclusiva y resiliente, con fuerte protagonismo de las regiones.

La Fundación eAtlantic se plantea como “laboratorio y plataforma” para reflexionar y actuar “en clave atlántica y europeísta”, conectando el debate sobre la competitividad europea (informes Draghi y Letta) con las prioridades específicas de la fachada atlántica. De este modo, el papel de Urkullu combina liderazgo político, articulación de intereses económicos y construcción de una identidad atlántica dentro del proyecto europeo.

Ander Caballero. Euskadi Globala. Macrorregión Atlántica