Fomentar el PERDÓN para crear equipos de alto rendimiento

Photo: Alleksana Pexels

Siempre me ha llamado la atención como nos cuesta en general a los seres humanos pedir perdón, ofrecer una disculpa ante una circunstancia acontecida en nuestro día a día en el trabajo o fuera de él. Y es que pedir perdón nos sitúa a priori en una posición de vulnerabilidad, a mi juicio mal asumida.

Quizá sea por vergüenza, miedo a sentirse inferior, orgullo o ego que se resiste a admitir el fallo, la cuestión es que no hacerlo, en el entorno laboral, supone una limitación importante para crear un equipo de alto rendimiento. El perdón, en realidad, es una gran herramienta de gestión de la confianza, el riesgo y el aprendizaje.

Voy a enumerar 3 claves que ponen de manifiesto la importancia de instaurar una cultura del perdón en la organización, para construir equipos de alto rendimiento.

1. Fomenta la confianza psicológica

El factor individual más importante para el alto rendimiento de un equipo es la seguridad psicológica.

Sin Perdón: Los errores se ocultan, los miembros del equipo se culpan mutuamente y se genera un miedo al castigo. Esto paraliza la experimentación y el riesgo, que son esenciales para la innovación.

Con Perdón: Se establece la norma de que el error es inevitable y tolerable. Se permite a los miembros ser vulnerables y admitir fallos, sabiendo que el foco estará en la solución y el aprendizaje, no en la represalia. Esta confianza libera energía mental que, de otra forma, se gastaría en autoprotección.

2. Acelera el aprendizaje y la innovación

En un entorno de alto rendimiento, el aprendizaje continuo es la ventaja competitiva clave.

El Error como Dato: Una cultura de perdón promueve el principio de que el error es feedback valioso, no un fracaso personal. Esto permite a los equipos realizar análisis honestos, identificar las causas sistémicas y corregir procesos.

Aceptación del Riesgo: El perdón empodera al equipo para asumir riesgos calculados. Los miembros no temen implementar nuevas ideas o desafiar el statu quo porque saben que un desliz no provocará una crisis de carrera o ostracismo.

3. Fortalece la cohesión y la resiliencia del equipo

Los equipos de alto rendimiento inevitablemente experimentarán conflictos, estrés y decepciones. La capacidad de perdonar es lo que permite que el equipo se reagrupe rápidamente.

Reparación Rápida: Cuando un compañero comete un error (de comunicación, de incumplimiento…), la capacidad de perdonar facilita la reparación de la relación a corto plazo. Esto evita que el resentimiento se convierta en un silo interpersonal que degrade la eficiencia y la relación.

Enfoque en el objetivo común: El perdón dirige la energía del equipo hacia adelante, concentrándola en el objetivo compartido, en lugar de gastarla en disputas internas o en el resentimiento por eventos pasados.

Un tema importante, que da para mucho más. Aunque si no lo considerases así o te ha aburrido, mis disculpas…


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