La economía del País Vasco seguirá expandiéndose en el bienio 2026-2027, con un crecimiento del PIB del 1,9% este año y del 2,4% el próximo, según el último informe de BBVA Research presentado por Rafael Doménech en Bilbao, su responsable de análisis económico.
BBVA Research calcula que la economía vasca podría crear en torno a 30.000 puestos de trabajo en el bienio, lo que permitiría rebajar la tasa de paro hasta el 6,8% en 2027. El avance del empleo vendrá impulsado sobre todo por los servicios públicos, las manufacturas y las actividades profesionales, con las Personas Migrantes como factor que ayuda a compensar parcialmente las limitaciones demográficas de la región.
Consumo, Inversión y Turismo
El consumo privado seguirá beneficiándose del aumento del empleo, de la mejora de la renta disponible y del fortalecimiento de la riqueza de los hogares, aunque el ritmo de crecimiento tenderá a moderarse. La inversión, por su parte, muestra un comportamiento más dinámico que en el conjunto de España, apoyada en las importaciones de bienes de equipo y en las matriculaciones de vehículos industriales.
El informe también recoge una evolución positiva del turismo en Euskadi, favorecida por el incremento del gasto y de las pernoctaciones de visitantes extranjeros. Este comportamiento contribuye a sostener la actividad en un contexto en el que la demanda interna sigue ganando protagonismo como motor de crecimiento.
Riesgos externos y retos a medio plazo
El principal riesgo para Euskadi procede del deterioro del contexto internacional, con impacto en la energía, las cadenas de suministro y la incertidumbre económica global. BBVA advierte de que esos factores seguirán condicionando el comportamiento de una economía muy vinculada al sector industrial y al comercio exterior.
Estos factores seguirán condicionando el comportamiento de la industria y de las exportaciones vascas, dos ámbitos especialmente sensibles a la evolución de Europa y del comercio mundial.
A medio plazo, el informe identifica tres grandes desafíos: elevar la productividad, ampliar la oferta de vivienda y aliviar las restricciones del mercado laboral.
En ese marco, BBVA sitúa a Euskadi en una trayectoria de crecimiento razonable, pero con necesidades de adaptación estructural para consolidar su avance. Así, el crecimiento previsto no solo dependerá de la demanda interna, sino también de la capacidad de la economía vasca para ganar competitividad y adaptarse a un entorno más exigente.
Resumen de aspectos clave:
- El PIB crecerá un 1,9% en 2026 y un 2,4% en 2027, lo que permitiría crear alrededor de 30.000 empleos en el bienio y reducir la tasa de paro hasta el 6,8% en 2027.
- El empleo acelera su crecimiento impulsado por los servicios públicos, las manufacturas y las actividades profesionales, con la inmigración compensando parcialmente las limitaciones demográficas de la región.
- La inversión muestra un comportamiento más dinámico que en el conjunto de España, apoyada en las importaciones de bienes de equipo y las matriculaciones de vehículos industriales, mientras que el turismo mantiene una evolución positiva gracias al repunte del gasto y de las pernoctaciones de visitantes extranjeros.
- El consumo privado seguirá respaldado por el crecimiento del empleo, el aumento de la renta disponible y la mejora de la riqueza de los hogares, aunque se prevé una moderación gradual de su ritmo de avance.
- El principal riesgo proviene del deterioro del contexto internacional (energía, cadenas de suministro e incertidumbre), que seguirá condicionando la evolución de la industria y las exportaciones. A medio plazo, los principales retos pasan por elevar la productividad, ampliar la oferta de vivienda y aliviar las restricciones del mercado laboral.






























































































