Euskadi vuelve a destacar entre las regiones más innovadoras de Europa: El Regional Innovation Scoreboard 2025 de la Comisión Europea sitúa al País Vasco en la categoría de “Strong Innovator”, es decir, se encuentra entre los territorios con mayor capacidad de innovación, y lo coloca en el puesto 81 de 241 regiones europeas.
El informe confirma así que el País Vasco sigue por encima de la media de la Unión Europea y consolida su posición como uno de los polos más avanzados del Estado en este ámbito.
El análisis de Orkestra, recogido en su artículo firmado por Aitor Sedano sobre el ‘RIS 2025’ (Estrategia Especialización Inteligente Territorial), pone el foco en una idea clara: Euskadi cuenta con una base muy sólida para innovar, aunque debe afrontar algunos desequilibrios que le impiden aprovechar todo su potencial. En ese sentido, el informe dibuja una foto de contrastes en un sistema ya maduro, con fortalezas muy evidentes y algunos cuellos de botella que conviene resolver.
Entre los puntos fuertes, destaca especialmente el Capital Humano, la base científica y la conectividad digital. Euskadi figura entre las regiones europeas mejor situadas en población con educación terciaria y también registra buenos resultados en banda ancha y formación continua. Son indicadores que reflejan un territorio con talento, conocimiento y condiciones favorables para sostener una economía innovadora.
Sin embargo, el análisis advierte de que esa fortaleza no siempre se traslada con la misma intensidad al conjunto del tejido productivo; uno de los principales desafíos está en que la innovación llegue con más fuerza a las empresas, especialmente a las PYMES, que siguen teniendo más dificultades que las grande para incorporar tecnologías avanzadas, aumentar el gasto innovador o aprovechar herramientas como el cloud computing.
Otro de los datos que avalan el buen momento del sistema vasco es el de la transferencia de conocimiento. Euskadi obtiene buenos resultados en copublicaciones entre el ámbito científico y el empresarial, así como en la colaboración entre empresas innovadoras y centros de conocimiento. Ese equilibrio entre investigación, tecnología y tejido productivo ha sido una de las señas de identidad del modelo vasco en las últimas décadas.
También en los resultados de mercado aparecen señales positivas. Las ventas de productos innovadores muestran un buen comportamiento, lo que confirma que una parte de ese esfuerzo en I+D y desarrollo acaba teniendo impacto real en la economía. Aun así, Orkestra insiste en que el desafío ya no es solo innovar, sino extender la innovación a más sectores y más empresas para reforzar la competitividad del conjunto del país.
En definitiva, el RIS 2025 confirma que Euskadi sigue en la primera línea de la innovación europea. Pero también deja un mensaje de fondo: para seguir avanzando, el reto no pasa tanto por partir de cero, como por hacer que ese músculo innovador llegue más lejos y beneficie a más agentes del tejido económico vasco.

Acerca de Aitor Sedano: Desempeña actualmente el cargo de técnico de investigación en Orkestra. Es Máster en Economía, Aplicaciones Empíricas y Políticas Públicas, y Graduado en Economía, ambos por la EHU, Universidad del País Vasco.































































































