El País Vasco se consolida como el motor tecnológico estatal y único ‘polo de excelencia’ alineado con Europa

La economía vasca registra un índice de innovación de 109,8 puntos, situándose muy por encima de la media de la Unión Europea.

Innovación Euskadi Innovation Basque Country

Euskadi ha blindado su posición como el líder indiscutible de la innovación y la vanguardia tecnológica en el Estado español. Según los datos del informe técnico ‘Proceso de innovación y desigualdad territorial‘, elaborado por la Fundación Cotec a partir del exigente ‘Regional Innovation Scoreboard (RIS)’ de la Comisión Europea, el País Vasco registra un índice sintético de 109,8 puntos, consolidándose como la única región estatal que supera la media de la Unión Europea (fijada en 100).

Este indicador sitúa al tejido económico y empresarial vasco en la categoría oficial de «Innovador Fuerte», una distinción que la Comisión Europea reserva para los denominados «polos de excelencia regionales»:

Los polos de excelencia regionales son territorios que, por sus capacidades competitivas, tracción industrial y ecosistema de conocimiento, logran operar con el rendimiento de las naciones más avanzadas de Europa, ejerciendo como un motor tractor que sobresale en un entorno estatal predominantemente moderado. De hecho, en términos de valor absoluto, la capacidad innovadora del País Vasco llega a triplicar la de las regiones con menor desempeño del país.

 

El músculo competitivo de las empresas vascas

La relevancia internacional de la economía vasca se fundamenta en un tejido empresarial con una alta intensidad inversora. Euskadi se posiciona en el cuartil medio-alto europeo en inputs de innovación, destacando especialmente por su esfuerzo en I+D empresarial.

La industria vasca destaca en los mercados internacionales por su capacidad para transformar la inversión en soluciones comerciales tangibles, logrando niveles sobresalientes de eficiencia en la venta de productos innovadores y tecnológicamente avanzados.

Asimismo, el territorio se mantiene como la única Comunidad en España que supera la media de la Unión Europea en innovación abierta. Este indicador mide el porcentaje de pequeñas y medianas empresas (pymes) que colaboran activamente en proyectos de innovación con universidades, centros tecnológicos y otras corporaciones. Este modelo de cooperación público-privada y de sinergias interempresariales dota al ecosistema vasco de una resiliencia y una flexibilidad competitiva singulares en el continente.

 

La avanzadilla que sigue la estela vasca

A pesar de que Euskadi lidera en solitario la frontera del rendimiento europeo, el mapa estatal de la innovación cuenta con un bloque selecto de comunidades que consiguen aproximarse a sus registros. Catalunya, Madrid, Navarra y la Comunitat Valenciana completan, junto al País Vasco, el grupo de las cinco regiones calificadas con un rendimiento «fuerte».

 

REGIÓN PERFIL COMPETITIVO EN EL INFORME COTEC
País Vasco Líder en el Estado (109,8 puntos). Único por encima de la media de la UE y líder en innovación abierta.
Navarra Destaca junto al País Vasco en el cuartil superior europeo de inversión intensiva en I+D empresarial.
Madrid Concentra un alto volumen de recursos financieros y retiene una posición de centralidad en inputs de innovación.
Catalunya Muestra una gran pujanza y ha ganado terreno en la captación y volumen total del gasto en I+D privado del país.
Comunitat Valenciana Cierra el grupo de avanzadilla, consolidando su entrada en el bloque de regiones fuertes europeas.

Los retos para mantener la hegemonía global

A pesar de este perfil netamente competitivo, el informe de Cotec —que consolida el periodo histórico entre 2016 y 2023— introduce una advertencia para la estrategia a largo plazo del País Vasco.

El estudio señala que la región ha experimentado una reducción en su probabilidad estadística de alcanzar el grupo de «regiones líderes» mundiales (la élite tecnológica europea), pasando de un 46% de opciones en 2016 a un 26% en 2023.

Este fenómeno responde a un desafío en la eficiencia de los sistemas europeos: aunque la inversión de las empresas vascas sigue siendo muy elevada, el retorno en forma de patentes y diseños industriales ha perdido intensidad en los últimos años, coincidiendo con un declive generalizado de la innovación abierta en todo el territorio estatal.

El reto inmediato para el País Vasco no radica en cuánto invierte, sino en optimizar la maquinaria para que cada euro destinado a la investigación se traduzca de forma más ágil en patentes y nuevas soluciones de mercado. Con todo, su posición de salida sitúa a la comunidad en una situación privilegiada para liderar las transiciones industrial y digital en España.