La integración de personas desplazadas y refugiadas en el País Vasco, exige un doble esfuerzo: ayudarles a comprender la Cultura Empresarial local y formarlas en Valores que sostengan una convivencia participativa, igualitaria y justa.
El empleo es una vía esencial de inclusión, pero solo produce resultados plenos cuando es acompañado de orientación, aprendizaje intercultural y reconocimiento mutuo de derechos y deberes.
Las personas de origen extranjero representan cerca del 15% de la población vasca y más del 10% del empleo total, con una presencia creciente en sectores como la industria y la construcción, así como los servicios. Esto convierte su incorporación digna y ordenada al trabajo en una necesidad económica y, asimismo, una responsabilidad social.
Pero el acceso al empleo suele encontrar barreras lingüísticas, administrativas, digitales y culturales. Por ello, las políticas públicas y privadas vascas plantean itinerarios integrales que combinan una adecuada orientación, formación, conexión con empresas y apoyo social.
Primer foco: conocer la cultura empresarial vasca
Acompañar a una persona extranjera, no consiste únicamente en informarle de vacantes o ayudarle a elaborar un currículum: requiere explicarle cómo se organizan las relaciones laborales en cada territorio vasco, pues aunque son muy similares en esencia, cada ‘herrialde’ tiene su propia personalidad e idiosincrasia; el conjunto de rasgos, ideas, temperamento, carácter y costumbres que son distintivos y propios de cada colectividad.
Son comunes el trabajo en equipo y la comunicación directa, los cauces de participación y la transparencia, el respeto a los convenios colectivos, la prevención de riesgos junto a la seguridad en el desempeño, la puntualidad,..
El tejido empresarial vasco tiene además una identidad particular que le diferencia de otros: destaca una fuerte tradición de la economia social con cerca de 4.000 empresas cooperativas en los tres territorios. Este sistema tuvo el nacimiento de su mayor exponente a mediados del siglo XX cuando un sacerdote, José María de Arizmendiarrieta, incubó junto a un grupo de jóvenes profesionales el proyecto que hoy ya es el grupo cooperativo más grande del mundo, con un centenar de cooperativas y 80.000 personas trabajadoras.
Este formato vincula la actividad económica con la participación, la solidaridad, la equidad. Comprender este modelo ayuda a las personas recién llegadas de otras latitudes a interpretar mejor las dinámicas de las organizaciones: la responsabilidad compartida, la toma de decisiones participativa y la relevancia del compromiso colectivo, entre otras.
También es necesario explicar valores presentes en un buen número de las empresas vascas, como la igualdad, la equidad, la corresponsabilidad y la conciliación. Las instituciones forales y el Gobierno Vasco impulsan la incorporación de la conciliación a la gestión organizativa mediante formas de trabajo y horarios más flexibles, etc.
Qué incluye el acompañamiento de UkraniaSOS-Euskadi
El equipo profesional y el voluntariado que acompaña este proceso en Bizkaia, ofrece a las personas desplazadas y refugiadas por la guerra de Ucrania:
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Orientación sobre derechos y obligaciones laborales, contratos, salarios, jornadas, bajas, prevención de riesgos y representación sindical.
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Formación lingüística práctica en euskera y castellano, con especial atención al vocabulario propio del puesto de trabajo. El aprendizaje de las lenguas de la sociedad de acogida es un elemento esencial para la integración.inclusion.
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Conocimiento del entorno empresarial: sectores productivos, hábitos de comunicación, jerarquías, normas informales, evaluación del desempeño y resolución de conflictos.
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Competencias digitales para buscar empleo, realización de trámites, uso de plataformas de selección y comunicacion profesional; formación en ofimática, seguridad digital y, de forma especial, el uso de plataformas de empleo.
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Prácticas, visitas a empresas y encuentros con profesionales, que permiten aprender la cultura organizativa en situaciones reales y reducir estereotipos mutuos.
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Mentoría y figuras de referencia dentro de las empresas, capaces de explicar las normas no escritas y facilitar la incorporación a los equipos.
Este acompañamiento beneficia también a las empresas: la gestión adecuada de la diversidad cultural contribuye a un clima de no discriminación y llega a mejorar la creatividad, la productividad y la competitividad de las organizaciones.
Orkestra, Instituto Vasco para la Competitividad, subraya que la inclusión de la población de origen migrante es relevante para sostener las capacidades, fortalezas y el bienestar de Euskadi, y aboga por desarrollar liderazgos capaces de gestionar la diversidad.
Segundo foco: formar en valores para integrarse y convivir
La integración laboral no puede separarse de la integración social. Las personas desplazadas y refugiadas pueden encontrar un empleo pero, seguir sintiéndose excluidas si no conocen bien los marcos de convivencia, no participan en la comunidad o sufren discriminación. Por ello, la formación en valores es una inversión en cohesión social.
En Euskadi, los programas de acogida e integración vinculan empleo, idioma, apoyo psicosocial, encuentros interculturales y participación comunitaria. Esta visión integral se aplica en Bizkaia con el apoyo del Departamento de Empleo, Cohesión Social e Igualdad de la Diputación Foral; busca reducir barreras de acceso al empleo, los derechos y los servicios, así como fortalecer la convivencia desde la participación.
Valores que facilitan la integración
La formación en valores no debe plantearse como una exigencia unilateral hacia las personas migrantes. En Bizkaia de desarrolla con un aprendizaje compartido, en el que también las empresas, los equipos y la sociedad examinan sus prejuicios y prácticas. Aún así, hay valores especialmente útiles para la incorporación sociolaboral:
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Igualdad y no discriminación: reconocemos que todas las personas tienen los mismos derechos y debemos recibir el mismo trato, con independencia de su origen, género, religión o situación administrativa.
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Corresponsabilidad: compartimos cuidados, tareas domésticas y responsabilidades comunitarias; es un valor central en la cultura de conciliación que se impulsa en Euskadi.
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Respeto a la diversidad: valorar las distintas lenguas, experiencias y formas de vivir como una riqueza, sin renunciar a normas comunes de convivencia.
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Participación: implicarse en asociaciones, vecindarios, colegios, actividades culturales y espacios de decisión..: la participación comunitaria fortalece la integración real.
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Responsabilidad cívica: conocer y asumir derechos y obligaciones, respetar las normas de convivencia y contribuir al bienestar colectivo. Las políticas vascas enfatizan que la convivencia se sostiene en valores compartidos y responsabilidad colectiva.
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Comunicación y resolución pacífica de conflictos: aprender a expresar necesidades, escuchar otras perspectivas y buscar acuerdos en el trabajo y en la vida cotidiana.
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Aprendizaje continuo: desarrollar autonomía, iniciativa y disposición para formarse, especialmente en idiomas, competencias digitales y habilidades profesionales.
Empresas y comunidad: una responsabilidad compartida
La integración no puede depender únicamente del esfuerzo individual de las personas desplazadas y refugiadas: las empresas deben crear entornos acogedores, aplicar protocolos contra la discriminación, adaptar la comunicación y ofrecer oportunidades reales de desarrollo profesional. Las administraciones, entidades sociales, colegios y vecindarios debemos contribuir a facilitar el acceso a formación, vivienda, servicios y redes de apoyo.
Acompañar a estos colectivos en el conocimiento de la cultura empresarial vasca y formarlas en valores de igualdad, corresponsabilidad, respeto y participación, son dos caras de un mismo proceso. La primera facilita que puedan incorporarse con seguridad y confianza al mundo del trabajo; la segunda contribuye a que esa incorporación se traduzca en pertenencia, convivencia y ciudadanía activa.
Cuando empresas, administraciones y sociedad civil trabajan de forma coordinada, la diversidad deja de percibirse como un obstáculo y se convierte en un motor de desarrollo, innovación y cohesión social para el País Vasco.

Laneratzen laguntzeko jarduerak:
“ACTUACIONES DE APOYO A LA INSERCIÓN LABORAL”
es una iniciativa apoyada por el Departamento de Empleo, Cohesión Social e Igualdad de la Diputación Foral de Bizkaia / Bizkaiko Foru Aldundia – Enplegu, Gizarte Kohesio eta Berdintasun Sailak finantzatzen du programa.

































































































