FVEM: La industria del metal de Bizkaia entra en periodo de estabilización

FVEM. Begoña San Miguel. Empresas del Metal

La industria del metal de Bizkaia muestra una cierta mejoría en 2026, aunque todavía insuficiente para hablar de una recuperación sólida. Así lo refleja el Informe de Coyuntura de la Industria del Metal de Bizkaia, presentado por FVEM, que sitúa al sector en una fase de estabilización tras dos años de debilidad, pero aún lejos de un escenario de bonanza.

La presidenta de FVEM, Begoña San Miguel, ha subrayado que los datos “son mejores”, aunque deben interpretarse con prudencia porque parten de niveles “especialmente bajos”. En su opinión, la evolución actual responde más a una corrección de mínimos que a una recuperación consolidada. “Los datos son mejores, pero debemos interpretarlos con cautela. Partimos de niveles especialmente bajos y estamos ante una corrección de mínimos, en ningún caso ante una recuperación sólida”, ha señalado.

El informe recoge las respuestas de 207 empresas, que representan a 17.710 personas trabajadoras. Entre sus principales novedades figura el Índice de Coyuntura FVEM, un indicador que pondera diez variables de actividad, negocio, resultados, inversión y empleo. Este índice pasa de 49,6 puntos a finales de 2024 a 54,8 al cierre de 2025 y alcanza 60,8 puntos en el primer semestre de 2026. Con ello, el sector abandona la franja “mala” y entra en la parte baja de la banda “normal”, lo que FVEM interpreta como estabilización y no como una situación de crecimiento fuerte.

Actividad, pedidos y mercados

En materia de actividad, casi el 25% de las empresas reconoce que su evolución ha sido inferior a la prevista, mientras que el 21% afirma haber superado sus expectativas. Aunque el balance mejora respecto a 2025, sigue habiendo más compañías por debajo de sus previsiones que por encima de ellas.

De cara al segundo semestre, alrededor de dos de cada tres empresas espera trabajar por encima del 75% de actividad, mientras que algo más del 15% prevé situarse por debajo del 50%. FVEM no anticipa una mejora significativa, aunque confía en que se mantengan los niveles alcanzados al cierre de junio.

La situación de los mercados también ofrece una imagen menos negativa que en ejercicios anteriores, aunque todavía frágil. El porcentaje de empresas que opera en mercados en recesión baja hasta el 15%, pero cerca del 56% continúa describiendo sus mercados como estancados. Las previsiones mejoran ligeramente, aunque siguen condicionadas por la situación geopolítica, la debilidad de Alemania y Francia y la competencia internacional.

En cuanto a pedidos, el 43,3% de las empresas considera que su nivel es normal, aunque el balance entre carteras débiles y fuertes sigue siendo negativo.

Facturación e inversión

La facturación del sector ha crecido un 0,83% respecto al primer semestre de 2025, un avance que supera ligeramente las previsiones. Para la segunda mitad del año, el 40% de las empresas espera aumentar su cifra de negocio y el indicador agregado apunta a un crecimiento anual del 1,84%. Sin embargo, esta mejora no será suficiente para compensar las caídas acumuladas en años anteriores. Las exportaciones, por su parte, se mantienen estables.

Uno de los principales focos de preocupación sigue siendo la rentabilidad. Los márgenes de explotación se reducen de media un 0,73%, una caída que se suma al descenso del 1,23% registrado en 2025. “La facturación crece, pero las empresas siguen perdiendo rentabilidad”, ha advertido San Miguel.

La inversión también refleja prudencia empresarial. El balance entre compañías que aumentan y reducen sus inversiones pasa del +16,7% al -1,5%, primera lectura negativa desde 2021. Para FVEM, se trata de una señal de alerta sobre la percepción empresarial del entorno. Aun así, la inversión en I+D+i continúa en positivo, lo que mantiene viva la apuesta por el futuro.

Empleo y retos

En empleo, la afiliación a la Seguridad Social en las empresas del metal de Bizkaia alcanzó el 30 de junio las 57.644 personas, el nivel más alto de los últimos quince años. Además, el 24,5% de las empresas prevé aumentar plantilla y el 12,5% anticipa una reducción. FVEM estima, no obstante, que el empleo se mantendrá estable respecto al cierre del primer semestre.

Entre los factores que más preocupan a las empresas figuran el absentismo, los costes laborales y la dificultad para incorporar profesionales con la cualificación necesaria. La tasa de absentismo llegó al 10,41% en 2025, equivalente a más de 5.800 personas ausentes cada día de trabajo, y FVEM calcula que el 47% del empleo creado ese año sirvió para absorber ese incremento.

San Miguel ha concluido que el sector vive “un momento de estabilidad construido desde un punto de partida muy débil”. A su juicio, el reto pasa por mantener la actividad, confirmar la mejora de pedidos y mercados y lograr que el crecimiento de la facturación vaya acompañado de una recuperación de la rentabilidad. La presidenta de FVEM ha defendido además la necesidad de reforzar la competitividad mediante el talento, la inversión, la innovación y la productividad, así como de abordar el absentismo de forma conjunta y avanzar hacia un entorno laboral, fiscal y normativo más favorable para las empresas.