A finales de 2016 se creó Gaptain, debido a una preocupación que cada vez estaba más presente en familias y centros educativos: la tecnología avanzaba a notable mayor velocidad que la capacidad de acompañar a niños, niñas y adolescentes en el entorno digital. La compañía comenzó con acciones de divulgación sobre ciberacoso, privacidad, contenidos inadecuados o uso problemático de redes sociales y videojuegos, pero pronto detectó que las actuaciones puntuales no eran suficientes.
Su fundador y director, Roberto Álvarez, explica que “los centros educativos necesitaban programas estructurados adaptados a cada grupo de alumnos, herramientas para conocer sus hábitos de uso de la tecnología e identificar los problemas rápidamente, y contenido educativo de calidad para trabajar la prevención de los riesgos identificados en el aula”…
Desde esta necesidad, la empresa desarrolló la metodología Kids Centric y el programa Segureskola, que evolucionaron hasta convertirse en Kids Centric Universe, una plataforma integral para trabajar la alfabetización y salud digital, la convivencia y el bienestar del alumnado.
Una tecnología para anticiparse a los riesgos
‘Kids Centric Universe’ combina el trabajo del colegio y las familias y parte de un diagnóstico gamificado adaptado a la edad del alumnado. La herramienta permite conocer sus hábitos de uso de la tecnología, competencia digital, exposición a riesgos, bienestar emocional y relaciones dentro del aula.
A partir de esta información, genera indicadores sobre convivencia, inclusión y clima escolar, además de sociogramas y mapas de riesgos. A partir de las necesidades detectadas, el sistema propone unidades didácticas personalizadas para cada aula, con contenidos sobre prevención, uso seguro y crítico de la tecnología y cuidado de la salud emocional.
El equipo de orientación puede supervisar la evolución de estos indicadores y recibir alertas ante situaciones que puedan requerir observación o intervención profesional. Al mismo tiempo, las familias disponen de contenidos específicos para continuar desde casa el acompañamiento que plantea el centro educativo.
“Kids Centric Universe facilita poner el foco en lo realmente importante, y convierte la educación digital en un proceso estructurado, preventivo, medible y adaptado a la realidad de cada centro y edad del alumnado”, señala Álvarez.
La IA forma parte de esta evolución. Gaptain apuesta por herramientas diseñadas para responder a necesidades concretas de los profesionales de la educación, como la personalización de contenidos, la adaptación de los itinerarios de aprendizaje o la identificación temprana de problemas relacionados con la convivencia y el bienestar.
Para esta compañía, otro de los grandes retos es enseñar a los jóvenes a utilizar la tecnología de forma crítica, segura y saludable. “Toda tecnología que no esté diseñada para ayudar al docente aporta poco en una escuela, solo resta atención y capacidad al alumno”, apunta el director de Gaptain.
La firma también ha trasladado su experiencia en prevención al ámbito de las organizaciones mediante su programa Cultura de ciberseguridad, orientado a formar a los empleados en prevención de ciberataques, protocolos de seguridad, normativa y bienestar digital.
Gaptain en su trayectoria ha recibido distintos reconocimientos. Entre ellos destacan su incorporación al Libro Blanco de la Ciberseguridad en Euskadi, su participación en Euskal Encounter y la selección de sus proyectos por iniciativas como BBK Venture Philanthropy, INCIBE Cybersecurity Ventures y UNICEF Lab. En 2024, Kids Centric Universe fue reconocida por UNESCO como buena práctica educativa en su informe GEM y recibió el Digital Skills Award Spain en la categoría de Educación.
En esete momento, Gaptain afronta una nueva etapa con la versión 3.0 de Kids Centric Universe, que refuerza las capacidades de detección temprana, prevención personalizada, salud digital y convivencia escolar. El objetivo de la compañía pasa por escalar la plataforma y conseguir que la alfabetización y la salud digital formen parte de la estrategia habitual de los centros educativos. “Educación digital y ciberseguridad están cada vez más conectadas con el bienestar emocional, la convivencia y el desarrollo del pensamiento crítico en la ciudadanía”, concluye Roberto Álvarez.

































































































