Uno de los riesgos más importantes para la supervivencia de la empresa familiar es la falta de preparación del relevo generacional. Y también lo es no captar talento proveniente de las nuevas generaciones, ya sea de la familia o de externos.
Porque para que una empresa familiar capte talento debe ser atractiva para las nuevas generaciones, como la Z, por ejemplo, que valora que su cultura sea transparente, flexible, enfocada en el desarrollo personal y con un propósito genuino que se alinee con sus valores.
Esta generación, nativa digital, busca más que un salario, prioriza un entorno laboral que refleje su mentalidad global y sus expectativas sobre la conciliación personal y profesional.
Todo ello supone un importante reto adaptativo y evolutivo para las empresas familiares. En este sentido, la filosofía TEAL crea un marco de trabajo apropiado para facilitar su encaje.
De hecho, hay una serie de equivalencias claras entre lo que ofrece la cultura Teal y los motivadores necesarios para la Generación Z y que de paso van a ayudar a la empresa familiar a avanzar en su modernización. Enumero algunos:
Respecto al propósito y al legado:
La Gen Z busca un trabajo con sentido y un impacto social y ambiental positivo. Las empresas familiares suelen tener un propósito inherente, a veces no explicito, pero ligado al legado de generaciones anteriores. La cultura Teal redefine ese propósito de forma evolutiva, mostrando a la Gen Z cómo pueden aportar a esa misión mientras la modernizan.
En cuanto a la autogestión y la autonomía:
Las estructuras jerárquicas de las empresas familiares tradicionales chocan con el deseo de autonomía y flexibilidad de la Gen Z. La autogestión o bien una jerarquía atenuada (en primera instancia), reduce o elimina la figura del «jefe» tradicional, empoderando a los empleados, y emergiendo nuevos liderazgos más participativos, distribuyendo así la autoridad y aflorando la inteligencia colectiva.
Sobre la transparencia y la autenticidad:
La Gen Z valora la transparencia y la autenticidad, algo que las empresas familiares históricamente han manejado con discreción. Adoptar un modelo Teal implica una comunicación abierta, donde las decisiones y los resultados financieros son más visibles para todos los empleados. Esta franqueza fomenta la confianza, un valor fundamental tanto para la Gen Z como para la cohesión familiar.
Con el bienestar y plenitud:
La Gen Z busca conciliar vida personal y laboral, y valora la salud mental. El principio de plenitud de la cultura Teal anima a los empleados a ser ellos mismos en el trabajo, integrando su vida personal y profesional en un entorno de seguridad psicológica.
Adoptar la filosofía Teal no solo ayuda a atraer talento de las nuevas generaciones, sino que también fortalece el crecimiento y el legado de la empresa familiar, siendo motor de transformación, adaptación y modernización








































































































